Mosaico 94: Psicosis y Terapia Familiar

En este número

  • Editorial
  • Desde la presidencia
  • Desafíos del enfoque sistémico en el siglo XXI. Acercamiento desde el paradigma de la complejidad

Juan Miguel de Pablo

  • Narrativas críticas sobre el suicidio desde el pensamiento sistémico basado en la justicia

Blanca Mellor-Marsá y Cristina Polo

  • Cómo piensan los profesionales de Protección de Menores cuando piensan en la terapia familiar

Xavier Fernández, Ricardo Ramos e Israel Ureña

Monográfico: Psicosis y Terapia Familiar

  • Introducción al Monográfico.

Juan Martínez de la Cuadra

  • La psicosis desde la terapia familiar

Juan Luis Linares

  • La existencia agentizada: psicosis en clave emocional

Esteban Laso

  • A través del cristal. La distorsión de la realidad familiar

Juan Martínez de la Cuadra

  • Una propuesta de diagnóstico sistémico-relacional en la Esquizofrenia

Roberto Pereira

  • El día 0. Una técnica de reoconfirmación inspirada en el trastorno psicótico.

Adrián Hinojosa

  • La intervención sistémica en la red pública: el papel de la familia en el abordaje de la psicosis atenuada

Lola Sarasa, Laura Quijada y Sergio Siurana

  • Conocer el mundo a través de un tomoscopio

Elena Soler

  • De paciente a sujeto: A.D.S.A. Autoevaluación para el Desarrollo del Sentimiento de Agencia en el sistema terapéutico

Eneko Mendiluze

  • Tiempos violentos, psicosis colectiva. El trabajo clínico con la esquizofrenia desde la conciencia de tercer orden

Raúl Medina, Ana Cristina Ramírez Granados y Brenda Padilla Cervantes

  • Tú no sales en la foto. Intervención sistémica en procesos creativos: de la post-psicosis al proyecto teatral

Virginia Rangel

  • La psicosis en entrevista a Norberto con Juan Martínez de la Cuadra

Juan Martínez de la Cuadra

Y más

  • Los Playmobil® y el juego del inconsciente. A propósito de un caso 214

María Pavón, Julia Ruiz, Ana Isabel Andrade y Elena Nogales

  • Duelo por suicidio: Una revisión sistemática de su impacto en la familia

Clara Duerto

 

Editorial

Comenzamos un nuevo curso y, con él, un nuevo número de Mosaico llega a nues­tras manos con el espíritu propio de septiembre: reiniciar, comenzar proyectos, re­tomar ideas que parecían olvidadas y recuperarlas desde una mirada renovada. Y, en este contexto, difícilmente podría haber un tema más adecuado para nuestro monográfico que la psicosis.

Todos conocemos la estrecha relación entre la psicosis y la Terapia Familiar. En cier­to modo, fue la psicosis la que impulsó el nacimiento de nuestro modelo y la que propició algunos de los momentos más brillantes de nuestra literatura. Como señala Juan Luis Linares en este número, la psicosis ha sido la gran musa de la Terapia Fa­miliar. No debemos olvidar que gran parte de los pioneros sistémicos desarrollaron sus ideas intentando comprender un sufrimiento que los modelos dominantes de la época no lograban explicar suficientemente. Como recordaban Cirillo, Selvini y So­rrentino, Mara Selvini Palazzoli siempre recordaba que la Terapia Familiar nació pa­ra desafiar a la psicosis y siempre aceptó ese el desafío, nunca dejó de trabajar para encontrar formas de intervención que permitieran a la Terapia Familiar servir tam­bién, y especialmente, a las personas que sufrían experiencias psicóticas (2004).

Para quienes nos hemos formado en el pensamiento sistémico, la psicosis tiene algo de territorio originario. Todos comenzamos estudiando el doble vínculo, la psuedo­mutualidad, el cisma y el sesgo marital, la transmisión trigeneracional, la mistifica­ción y tantos otros conceptos que nos permitieron descubrir una forma radicalmen­te distinta de comprender la psicopatología. Aquellas ideas transformaron nuestra manera de mirar a los individuos, a las familias y, en definitiva, a las relaciones hu­manas. Más allá de que algunas hayan sido reformuladas o discutidas con el pa­so de los años, siguen constituyendo una parte imprescindible de nuestra memoria colectiva.

Y aquí debo hacer una confesión al lector. Tanto personal como profesionalmente, la psicosis ha sido siempre uno de los temas que más me ha fascinado. Probable­mente fue precisamente ese encuentro entre la psicosis y la Terapia Familiar lo que terminó de cautivarme y de acercarme de manera definitiva a este modelo. Por eso, cuando nuestro compañero Juan Martínez de la Cuadra propuso al equipo edito­rial coordinar este monográfico, la idea me entusiasmó desde el primer momento.

No es la primera vez que Mosaico dedica un número a la psicosis, y seguramente tampoco será la última. Sin embargo, Juan ha logrado reunir un elenco de autores extraordinario que nos permite conocer el momento actual de la reflexión sistémica sobre este fenómeno y recorrer la evolución que ha experimentado el binomio psi­cosis-terapia familiar desde que Bateson formulara la teoría del doble vínculo hasta las propuestas contemporáneas. Y como magnífico colofón, este número se cierra no con una entrevista, sino con un diálogo con Norberto Barbagelata que nos invita precisamente a eso que hacemos cada septiembre: recuperar ideas, revisarlas críti­camente y ponerlas nuevamente al servicio de nuestra práctica profesional.

Junto al monográfico, seguimos publicando artículos de gran interés procedentes de distintos contextos profesionales. Algunos nacen de los intercambios realizados en Oporto y otros reflejan investigaciones, revisiones y experiencias clínicas que si­guen demostrando la excelente salud de la comunidad sistémica en lengua españo­la. Nuestra comunidad continúa escribiendo, investigando, compartiendo y cons­truyendo conocimiento, y eso es una magnífica noticia.

Por ello, queremos animaros a seguir enviándonos vuestros trabajos. Continuad inundando nuestra bandeja de entrada con artículos, investigaciones y reflexiones. Si bien esta creciente participación supone un esfuerzo cada vez mayor para el equipo editorial, también constituye uno de los mejores indicadores de la vitalidad de la Terapia Familiar Sistémica. Del mismo modo, os agradecemos vuestra pa­ciencia, ya que el incremento de manuscritos recibidos está ampliando los plazos entre la aceptación y la publicación definitiva de algunos trabajos.

Otro proyecto que, cuando este número llegue a vuestras manos, estará práctica­mente culminado es el monográfico sobre Terapia Familiar Sistémica que verá la luz en la revista Psicoterapia de la UNED. Mientras escribo estas líneas, los artícu­los —elaborados mayoritariamente por las Escuelas de Terapia Familiar integradas en ASEF— se encuentran en proceso de revisión. Confiamos en que este número pueda publicarse en noviembre y se convierta en una excelente oportunidad pa­ra seguir acercando el pensamiento sistémico a profesionales de otras orientacio­nes y ampliar la presencia de nuestro modelo en el ámbito académico y científico.

Esperamos que disfrutéis de este número tanto como lo hemos hecho quienes hemos participado en su elaboración. Y, sobre todo, esperamos veros el próximo mes en Cuenca. Porque, por más que la tecnología facilite el contacto y el inter­cambio de conocimiento, seguimos convencidos de que pocas cosas construyen comunidad tanto como encontrarnos cara a cara, compartir conversaciones, reen­contrarnos con colegas y dedicar tiempo a cuidarnos mutuamente. Nos vemos en Cuenca para seguir pensando, aprendiendo y construyendo juntos el futuro de la Terapia Familiar Sistémica.

Sergio Siurana.

Director de Mosaico.

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