Patricia M. López. Asociación Canaria de Terapia Familiar (2026)

Hay personas cuyo paso por la vida se mide por la huella que dejan en quienes tuvieron la fortuna de encontrarlas. Patricia M. López fue una de esas personas.

Su reciente fallecimiento en el devastador terremoto que sacudió La Guaira (Venezuela)  nos llena de una profunda tristeza. Desde la Asociación Canaria de Terapia Familiar  queremos expresar nuestro cariño y cercanía a su familia, amistades, compañeros y a toda la Comunidad Profesional Venezolana que hoy lamenta su pérdida.

Psicóloga clínica de amplia experiencia, comprometida desde hacía más de veinte años con la atención a la infancia, la adolescencia y las familias. A lo largo de su recorrido profesional destacó por su rigor, su capacidad de liderazgo, su dedicación a la formación de otros profesionales y su permanente inquietud por seguir aprendiendo.

Esa inquietud fue precisamente la que le acercó a la terapia familiar sistémica. Como alumna del Instituto Atlántico de Terapia Familiar, socia de la Asociación Canaria de Terapia Familiar y miembro de la FEATF, inició recientemente un camino de formación que asumía con entusiasmo, convencida de que comprender a las personas implicaba también comprender sus vínculos, sus contextos y las historias compartidas que les dan sentido. Patricia buscaba ampliar su mirada. Quería integrar el conocimiento acumulado durante años de práctica clínica con una forma de estar junto a las personas que pusiera en el centro las relaciones, los recursos y las posibilidades de cambio.

Las personas permanecen vivas en las relaciones que se construyen y en las historias que dejan escritas en quienes le conocieron. Patricia seguirá formando parte de esa red de vínculos que nos transforma y nos sostiene.

Descansa en paz. Gracias por haber compartido con nosotros una parte de tu camino.

Condolencias

Nombre (opcional)
Tamaño máximo de archivo: 256 MB.

Últimas noticias de la FEATF

Actividades y asociaciones

Revista MOSAICO

Trauma y Terapia Famiilar

El trauma, en sus diversas formas de mostrarse, deja huella en los cuerpos, en las mentes, en las historias y, por supuesto, en los vínculos.